Diario de Cádiz. 27 abril 2008.
Aunque las elecciones pasaron hace ya algunas semanas, la de hoy puede ser una jornada de reflexión. Sobre todo si el Cádiz es capaz de ganar esta tarde al Sporting de Gijón. Tres de tres al frente del banquillo sería una carta de presentación magnífica de Raúl Procopio, que creo que ninguno de los que sonaron como sustitutos de Antonio Calderón habrían firmado. Imaginemos una victoria esta tarde y aquí empiezan las dudas de todo Dios. ¿Será Raúl Procopio el entrenador ideal para el Cádiz de la próxima temporada?. Esta pregunta se la harían hasta los que no contaban para nada con el entrenador gaditano. Yo sigo manteniendo que ya hay apalabrado algo con otro técnico para la temporada que viene pero estoy seguro de que si los resultados de procopio asombran a propios y a extraños la cosa podría dar un vuelco espectacular. Además la cosa pinta económica para la temporada que viene, porque el “baldasanismo” ha demostrado que la inversión megalómana no garantiza nada en absoluto en lo deportivo. Habrá que volver a la contención y contar con gente de la cantera, lo que ya está empezando a hacer el actual entrenador. Con estas pistas y una buena rqacha de resultados no habría que ser Sherlock Holmes para intuir que Raúl Procopio podría sentarse el año que viene en el banquillo local. Principalmente porque la afición no lo vería descabellado y la diferencia entre un Raúl Procopio con la confianza de Muñoz y el apoyo de la afición a otro Procopio designado por muñoz pero con la afición en contra sería bestial. La llave la tiene el propio Raúl.
De momento las dos victorias seguidas nos permiten recibir al Sporting tranquilitos y sin excesivos apuros. Tampoco es que vayamos sobrados, pero los seis puntitos anteriores te permiten pegar un tropezón sin sufrir baretas intestinales al mirar la clasificación. Aquí pasamos de pensar en descenso a pensar en ascenso en menos de dos jornadas. Yo creo que no estamos ni para una cosa ni para la otra. El descenso queda ya lejos y el ascenso es un sueño. Los dos son matemáticamente posibles, pero va a ser que no. Lo que nos queda ya es poner lo que hay que poner sobre el campo y demostrar que los que se han equivocado son otros y que con lo que hay se pueden hacer cosas importantes.
Ya de por sí volver a ilusionar a esta afición a estas alturas es ya un hito.
Volviendo al partido, el Sporting siempre fue uno de los clásicos de mis cromos de juventud, con aquellos hermanos Castro y el melenudo Mesa. Sigue siendo el eterno aspirante a volver a primera, pero no sé que ha pasado en ese estadio (si tendrá algo que ver con el fichaje de Oli) que parece sus aficionados les han jurado a los cadistas odio eterno. Con esas cartas sobre la mesa estoy convencido que la aficion apoyará hoy como en sus mejores días porque no creo que, en vista del recibimento en Asturias, a los cadistas les haga demasiado felices un ascenso sportinguista. A mi lo que me haría feliz sería ganar hoy y luego... cada uno en su casa chilla lo que quiere y demuestra la categoria que tiene.










