Interesante partido el de hoy, sobre todo para los que, como yo, aún no nos hemos estrenado como “papases” (al menos que yo sepa). Los que tengan críos seguro que le pondrán los cuernos al partido y les aseguro que si yo tuviera un hijo y tuviera que elegir entre el Cádiz o la Cabalgata el Cádiz saldría malparado. Una vez al año no hace daño.
Afortunadamente todavía quedamos en la Tacita bastantes desparejados, sin niños y con suficiente tiempo libre para acercarnos al estadio. Cierto es que en los últimos enfrentamientos entre cadistas y malacitanos en Carranza los costasoleños gana menos que un conejo en una cacería, pero si esta temporada están ahí arriba, metiendo miedo desde el principio, es por algo. El de esta noche es uno de esos partidos donde además de ver despejes de puños del portero podemos ver despejes de dudas. Primer partido sin Lobos. Muñoz dijo que se podía suplir su baja con Pavoni o Parri. Pavoni se va, por lo que no hace falta ser Sherlock Holmes para ver que solo queda Parri. ¿Qué pasa si se lesiona el valenciano?. Solo nos queda rezar y tener a mano el teléfono de Pepe Mejías o el del Mago, por si fuera menester su presencia de nuevo. Existe una gran preocupación por el presunto (o no tan presunto, según el color con que se mire) desmantelamiento de la plantilla. Entre los que se van y los que cumplen contrato… vamos a ver qué pasa. Y todo ello en el momento en que el Cádiz comienza a sacar cabeza del estiércol deportivo y se asoma a los puestos de arriba. A pesar de todo, entiendo las bajas. Sobre todo la de Pavoni y algo menos la de Lobos. El primero se iba libre en junio y al menos ahora se trinca algo, pero lo de Lobos al Tigres (parece la canción de Torrebruno) necesito que me lo expliquen más tranquilamente.
Pero bueno, hoy toca jugar con lo que hay y como estamos en fecha de ilusión quiero pensar, y de hecho lo pienso, que hoy se puede ganar al Málaga para seguir soñando con partidos como este pero una división más arriba. Por desgracia, creo que la fecha del partidito le va a pasar factura al Cádiz, en lo que a asistencia se refiere. Si yo hubiera sido Antonio Muñoz, habría hablado con la alcaldesa para celebrar la cabalgata en el descanso del partido. Así se mataban dos pájaros de un tiro. Los Reyes También están fastidiados por la coincidencia. Melchor y Gaspar son cadistas reconocidos. Baltasar algo menos, desde que Babangida, Cherno Samba y Atiba Harris no triunfaron en el Cádiz. ¿Qué se le va a hacer, Majestad?.
A pesar de las posibles ausencias de público que nadie se haga el mártir cadista. El que no vaya es tan cadista como el que va, solo que también es más padre. Si los niños de Cádiz fueran tan siesos como para darle la espalda al equipo el regalo estrella del día de mañana no sería la equipación infantil del Cádiz. Cuenten mañana cuantos críos van a encontrarse vestidos de amarillo. Eso sí que es un regalo para un equipo.
Para paliar las bajas, a los que vayan al campo ya saben lo que les toca: animar por dos.


1 comentarios:
En mi caso lo de ir al Carranza me coge de costao. Por un lado porque, (cosas del currele), tengo que sobrevivir a más de 400 kilometros de Cortadura, y por otro, porque, como bien dices Yuyu, tengo prole en edad de ilusionarse, eso si, sus majestades traerán equipaciones infantiles a diestro y siniestro.
Un abrazo como una bahía.
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