26 mayo 2007

"METEDURAS DE PIERNA"

Diario de Cádiz. 26 mayo 2007.

Algunos por no querer meter la pierna meten la pata. Abraham Paz no ha estado nada fino en sus declaraciones de esta semana acerca de meter la pierna o no en este tramo final de liga. Es triste que un profesional piense que no merece la pena arriesgar la pierna en lo que queda de liga por no saber donde andará el año que viene, pero que lo diga tan claro y tan alto es realmente vergonzoso. Si el bueno de Abraham pretendía echar un capote a sus compañeros por la pésima campaña de los mismos se ha equivocado de argumento. De llevarse a cabo este planteamiento los jugadores del Cádiz deberían también de entender que los aficionados no arriesguen al 100 % su dinero y se queden en casa para ver lo que están viendo. Por lógica, los profesionales también entenderían que los dueños del club no arriesguen al 100 % a la hora de renovar a un jugador que piensa así. El problema del fútbol es que, muchas veces, los que estamos en la grada somos mas cadistas que los que están en el terreno de juego. A mí me hierve la sangre cuando he escucho a jugadores que lo primero que dicen al fichar es que esperan despuntar en el Cádiz para dar el salto a un grande. Ya sabemos ningún jugador tiene la ilusión de retirarse aquí (salvo los mangazos de fin de carrera profesional) pero, por favor, no nos refriegue usted esos sueños de grandeza. Que digno sería un profesional que se pasara por las oficinas del club a decir que le rebajaran la nómina al tanto por ciento de lo que él esté dispuesto a meter la pierna. Y que no me diga nadie que hay que mirar por el futuro, que en cuanto sale una oferta más gorda ningún jugador mira por el futuro del Cádiz. Aquí cada uno va a lo suyo. Es la ley del fútbol. Cada vez tengo mas claro que ese futuro del Cádiz pasa por vender para crecer. Si nadie quiere retirarse aquí ¿qué coño hacemos aguantando a quien no quiere estar?. Y si encima sacamos una pasta por el menda pues... un lacito y vuelta a la manivela de la registradora. En el Cádiz lo único imprescindible son el amarillo y el azul y el escudo del barbas con los dos leones, su afición y se acabó. Debería de prohibirse que se besara el escudo de esta camiseta tras marcar un gol porque, lejos de honrarlo, hay quien mancha ese escudo con babas mercenarias y el escudo del Cádiz es muy grande para que venga nadie a mancharlo. Que se quede el quiera y el que no que se vaya, pero el que se quede que lo haga a por todas. Entiendo que alguien se quiera marchar si no cobra o no le pagan pero que se justifique el no meter la piernecita por no saber si el club se vende o por si contarán con uno para la próxima temporada me parece lamentable. A estas alturas de la temporada lo mejor que pueden hacer los jugadores es callarse y limitarse a dar la cara para marcharse a casa con la cabeza alta si no acompañan los resultados. Todo lo demás es remover la porquería. Esta tarde yo tampoco voy a meter la oreja en el transistor al 100 % porque, lamentablemente, me la trae al fresco lo que haga este equipo. Que empiece ya la temporada que viene, ¡por Dios!.

25 mayo 2007

"EL CAGADÓMETRO"

Diario AS. 25 febrero 2007

Le sugiero a Tomás Guasch que patente una versión de su “Cagómetro” y lo rebautice como “Cagadómetro”. Mientras el primero mide la “jindama” o miedo a lo que sea menester, el segundo mediría la cantidad de “cagadas” que se dicen o hacen a lo largo de una temporada. El Cádiz sería un serio candidato al galardón final. Futbolistas sembrando dudas sobre la profesionalidad de la plantilla. El entrenador avergonzándose públicamente de ser el máximo responsable del Cádiz. Pancartas contra la directiva retiradas sin órdenes expresas de la directiva pero retiradas al fin y al cabo con el consiguiente revuelo. SE VENDE pero NO VENDO. El Hotel de los líos de los Hermanos Marx podría ser la sede social del Cádiz C.F. en esta recta final de temporada. Al principio eran solo Oli, Muñoz y Benito los culpables de la situación de este equipo. Ahora son los tres, más Jose y los jugadores. Que cada palo aguante su vela. Con unos se ha sido más condescendiente que con otros. A Oli le vino grande esto, Benito ficha siguiendo unas normas económicas, José González creo que es un gran entrenador y algunos jugadores han demostrado que el terreno de juego no es que sea chico sino que les viene grande. Dejo a Muñoz para el final porque, aún teniendo mucha responsabilidad en el “Cagadómetro” creo que se está siendo algo (y digo algo) injusto con él. Si subimos fichando barato sería un genio pero si no se sube y se ficha baratito es un “agarrao”. Para la temporada que viene toca limpieza y cuenta nueva, para evitar liderar el “Cagadómetro desde la primera jornada.

20 mayo 2007

“GRANDEZAS ANONIMAS DEPORTIVAS”

Diario de Cádiz. 20 mayo 2007.

En medio de tanto jaleo mercantil por la posible venta del Cádiz, José González se ha encargado de recordarnos que esta tarde hay partido. Se lo agradezco al míster, pero como el partido de esta tarde interesa más bien poco me centraré en las declaraciones del Presidente, donde dijo que “Quizás el Cádiz no pueda ser grande con nosotros”, en referencia al actual consejo de administración. Es complicado que una modesta Sociedad Anónima Deportiva llegue a ser grande, por la sencilla razón que los propietarios de las acciones prefieren el dinero fácil a la aventura deportiva. Dice un amigo mío que para ganar dinero ya está El Corte Inglés, que el fútbol está hecho para ganar cosas. El máximo título al que un equipo como el Cádiz puede optar (Trofeos Carranza aparte) es la Copa del Rey. Año tras año hemos visto como el Cádiz ha tirado esa competición por la borda, incluso con el beneplácito de la afición, con tal de permanecer en Primera medio ahogado en el puesto 17 para morir al final. En otras ocasiones se tiró esta competición por el intento de ascender y solo en una ocasión nos salió bien. La Copa del Rey ha sido asaltada por los modestos que han querido ser grandes; Mallorca, Osasuna, Español, Recreativo de Huelva y Getafe han sido finalistas, y algunos hasta campeones, de la Copa del Rey. ¿Y nosotros?. Saltando al campo para festejar un descenso como máxima celebración. No es cuestión de Consejos de Administración, es cuestión de mentalidad. Arriesgando se puede ser más grande y siendo más grande se generan más éxitos y más ingresos. Lo que pasa es que hay empresarios que no están dispuestos a dar ese salto de calidad que ha puesto tan de moda el Sevilla. Muñoz es empresario y sabe que a veces hay que arriesgar para que los negocios mejoren. Por sus declaraciones deduzco que no está dispuesto a hacerlo. No se trata de que venga un Roig como en el Villarreal. Se trata de elegir entre crecer o hacer caja. Antonio Muñoz ha hecho mucho y bueno por el Cádiz y no es cuestión de crucificarlo, pero creo que le ha faltado el valor necesario en ciertos momentos para tomar decisiones que hicieran posible un Cádiz grande. Y que nadie se eche las manos a la cabeza al oír “Cádiz Grande” porque es posible. ¿Qué como se hace?. Es la diferencia entre el que juega a la “lotería” playera y el que se gasta (una vez al año) diez mil pesetas en un casino. Cada uno gestiona su casa como le parece, pero creo que va siendo hora de que el cadismo exija la misma entrega en las dos competiciones, con Muñoz o sin Muñoz. El 23 de junio volveré a Madrid para cubrir una Final de Copa del Rey. Hace dos años vi allí una marea verdiblanca y en esta ocasión será blanquirroja y les puedo asegurar que se te ponen los pelos de punta solo de pensar que uno de esos colores pudiera ser el amarillo. La liga no la vamos a ganar jamás, así que ¿por qué no vamos algún año a por el único título que podría estar a nuestro alcance?. ¿Qué por qué hablo de la Copa y no de la Liga? Porque la liga hace semanas que dejó de interesarme. Ojalá ganemos hoy.

18 mayo 2007

“YO TAMBIÉN QUIERO VENDER”

Diario AS. 18 mayo 2007

Yo tengo un lío que no me aclaro. Dice Muñoz que el Cádiz no se vende pero que si llega una buen oferta…. Es como si yo dijera que no soy infiel a mi mujer a menos que se me ponga a tiro la Angelina Jolie y se me insinúe. O lo mismo que decir que yo no robo bancos, salvo que me dejen la puerta de la caja fuerte entreabierta y el vigilante este despistadillo fumándose un Celta. Aquí lo que cuenta es la intención, porque si no la hubiera el club no cambiaría de manos. El problema es el de siempre, el dinero. Siempre he confiado en el actual presidente del Cádiz y en su labor en el club, que sería de ingratos olvidar, pero lo peor que puede hacer actualmente el presidente del equipo amarillo es quedarse un club donde él y su junta directiva se confiesan “quemados”. A mí ya no me cabe ninguna duda de que el Cádiz se va a vender al mejor postor. La llamada confidencialidad no es otra cosa que no airear el interés en la venta. A mayor interés por vender menor es la oferta que te realizan. Esta temporada del Cádiz me ha hecho recapacitar y yo también creo que es hora de vender. No sé si vender el coche o la moto y con lo que saque irme a las Seychelles a olvidarme de la temporada 2006-2007. Por lo menos hasta el Trofeo Carranza. Claro que si nos traen a los Galaxys del Beckham igual me quedo en las paradisíacas islas una semanita más. En fin. Pues llegado a este punto solo pido que el que se quede al mando, sea Muñoz, Verdejo o Cañita Brava, tenga la ilusión suficiente para contagiar al cadismo. Que falta nos hace.

13 mayo 2007

“VAYA…DOLID.”

Diario de Cádiz. 13 mayo 2007.

Escribir la previa de una Valladolid-Cádiz con menos interés que la repesca del Festival de San Remo sí que es Misión imposible y no las tonterías del Tom Cruise. Si no fuera porque la permanencia no está atada matemáticamente (es posible que virtualmente sí) este partido se la traería al fresco al muchos cadistas, además de los que ya se las trae el fresco. Ojalá los almanaques de cocina y alcayata tuvieran una coronilla como las de los relojes para adelantar dos meses y empezar generar una ilusión que este año se ha perdido antes que nunca. Nada que ver tiene este partido en tierras pucelanas con el del año del ascenso, más o menos a falta de las mismas jornadas. Se ganó y nos enganchamos de lleno al carro del ascenso. La realidad, dos años después, es otra bien distinta. A ver si va a resultar que de tanto cantar “Hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual” hay gente en el equipo que se lo ha creído, desconocedores de la ironía gaditana. Por si fuera poco ahora aparecen noticias sobre “Caninez Extrema”, que no es la última película de Steven Seagal sino el momento que parece atravesar la tesorería del equipo amarillo. Esto ya sería la gota que colmaría el vaso. Deportivamente se pueden tener patinazos, como todo hijo de vecino pero salir de los infiernos hasta alcanzar el saneamiento (al menos es lo que se afirmó) para volver a tropezar en la misma piedra es de torpes, como mínimo. Y si una noticia como la que publica Diario de Cádiz no merece ni un desmentido oficial (a la hora de redactar estas líneas)… mal andamos, Sancho. Gestionar un club no debe ser fácil, seguro que no, pero todo se reduce a la ley económica más básica: gastar menos de lo que se ingresa. Una cosa es hacer un pequeño esfuerzo en determinadas ocasiones (como hacemos todos los mortales con unas vacaciones, un coche, etc.) y otra cosa es gastar más de los que se puede o debe. Si ello supone que hay que vender jugadores todos los años, adelante. Si ello supone que habrá que jugar con gente de la cantera, por mí OK. Los ocho años consecutivos en primera se consiguieron a base de garra de gente de aquí, en su mayoría. Lo peor que le puede pasar a alguien es vivir por encima de sus pretensiones. El problema está en que quizás el ascenso a primera llegó sin esperarlo y eso ha marcado un techo a principio de esta temporada que se hizo demasiado cuesta arriba. Ahora vuelven a aparecer fantasmas del pasado, con la gente preguntándose qué puñetas va a pasar, con los rumores sobre venta del club y con la extraña sensación de que no se avecinan buenos tiempos para el cadismo. Ahora que estamos en campaña electoral los cadistas están ansiosos por saber que Cádiz C.F. les prometen para la temporada que viene. Yo prefería un programa real a otro que fuera solo para llevarse el voto. Así que si con este panorama encima pretenden ustedes que un servidor habla del partido de esta tarde en Zorrilla (único campo de España con nombre de calle de Cádiz) va a ser que no. Para eso está Tom Cruise.

10 mayo 2007

“SE VENDE”

Diario AS. 10 mayo 2007

Más que a los rumores de venta le temo a los que están por el cambio. Si me preguntan acerca de si la gestión de Antonio Muñoz es la ideal les diría que no. Si me preguntan si es el presidente que necesita el Cádiz les diría que sí. Los salvadores de clubes vienen a poner dinero mientras haya esperanzas y cuando se cansan de no ganar cortan el grifo y se acabó. El sentimiento cadista no vale para corazones catalanes, como la pasión por el Logroñés no valdría para alguien nacido en La Viña. Es negocio puro y duro. El fútbol se resume a una frase; que entre el balón. Si Muñoz fuera tan rácano como dicen pero el balón entrara sería un genio, por alcanzar tanto gastando tan poco. Pero como no es así pues lo acusan de tacaño. Ojo, que el que venga tras él va a venir a ganar todo lo que pueda, y no me refiero a Trofeos Carranza ni Copas del Rey. La diferencia es que Muñoz ya sabe lo rentable que es el Cádiz y el que venga tendrá que descubrirlo. Lo que hay que hacer en el Cádiz es cambiar el chip. Oferta por Fulano = Caja por Fulano. Si nadie sueña con retirarse en el Cádiz ayudémoslo. Temporada buena de un gachó: venta inmediata y a buen precio. Hay que invertir en jugadores buenos para hacerlos superbuenos y sacarle tajada. Una secretaría técnica fuerte es lo que hace milagros. ¿Qué equipo podría permitirse el lujo de vender a Reyes, Baptista y Sergio Ramos y estar donde está?. Ya saben la respuesta. Quizás Muñoz no sea imprescindible, vale, pero otros tampoco. Pongan ustedes los nombres.

06 mayo 2007

“REFLEXIONES SOBRE EL PARTIDITO”

Diario de Cádiz. 06 mayo 2007.

Si los derbis fueran Viagra, el éxito del medicamento estaría más que asegurado. Los efectos de un derbi duran entre cuatro meses (del partido de la primera vuelta al de la segunda) y lo que dicte el calendario de la temporada siguiente. Si ganas el primer partido levantas la cabeza y que te quiten lo bailao hasta la segunda vuelta. Si pierdes, toca agachar la cabeza y aguantar el chaparrón de tu compañero de banca en la universidad o en el trabajo hasta que la diosa Fortuna cambie el resultado en la vuelta. Los derbis son más cuanto más hay en juego. Un derbi para jugarse una liga o una Copa del Rey es lo máximo. Un derbi en un trofeo de verano es más triste que una Misa de Réquiem compuesta por Perales. De esto se deduce que el fútbol sin pasión se queda en nada. El derbi de esta tarde servirá para varias cosas. Para incrementar las estadísticas que siempre aparecen previas a estos partidos. Para devolver la moneda del partido de ida. Para intentar fastidiar el inicio de la Feria del Caballo. Para darse el lujo de ganar en territorio Comanche. En fin, que este partido servirá para muchas cosas, menos para provocar infartos. Es lo que se dice “un partido apto para cardíacos”. Sin nada en juego solo queda el placer de vencer al rival, que no es poco tal y como está el final de liga para estos dos equipos. Esperemos que la meteorología acompañe, porque de lo contrario sería para llamar de nuevo al acorazado Missouri y que Antonio Muñoz y Joaquín Morales firmen en la cubierta el armisticio del empatito y todos contentos y a casita. Amigos míos de Jerez me han dicho que se están pensando si acudir o no al partido. Dicen que “pa” como está la cosa en lo deportivo quizás no merezca arriesgarse a recibir una pedrada de algún descerebrado para ver un espectáculo tan insulso. De lo que se deduce que estarían dispuesto a arriesgarse a recibirla si hubiera algo más en juego. ¡Qué grande es esto del fútbol y qué grandes son esos colegas!. Yo tampoco tengo claro si asistiré. No, no crean que es por dejar solo al Cádiz, ni que no me interese el partido. El viernes estaba tan cabreado con mi ordenador (el ioputa se negaba a arrancar) que le arrié una soberana patada a la torre, claro que lo hice sin zapatos y ahora tengo el dedo gordo del pie como Julio Pardo. Últimamente me cabrea más la informática que el fútbol. ¡Que triste!. Menos mal que nos queda la caja boba y a las cinco y media podremos ver el partido por una cadena cuya nomenclatura resume a la perfección la liga de locos que llevan Cádiz y Xerez; LOCALIA. Si no fuera porque eso supondría que ya habría pasado el verano y sus correspondientes vacaciones firmaría ahora mismo que fuera final de agosto para que empiece la liga 2007-2008 y el cadismo tenga algo con lo que ilusionarse. De momento habrá que esperar y lo que toca hoy es intentar llevarse una pequeña alegría ganando al Xerez. Lo que sí tengo claro es que, pase lo que pase, es uno de los derbis en los que menos me voy a enfadar, sea cual sea el resultado. Pero si me enfado menos… pues mejor.

04 mayo 2007

“EL DERBI”

Diario AS. 04 mayo 2007
Un derbi es el partido que sirve (cuando se gana) para que salga el tonto de turno diciendo que se ha salvado la temporada. Mal andarían de visión futbolística tanto Cádiz como Xerez y sus respetivas aficiones si pensaran que ganando este domingo han salvado la “temporadita”. Otra cosa es que perder este tipo de partidos, y más cuando jugas en casa, sea más desagradable que la niña del Exorcista con acné. Moraleja; a ganar por cuantos más goles sea posible, pero de temporada salvada… nanay. Por primera vez en muchos años este partido se va a quedar en nada más que eso. En un partido sin mayor trascendencia que el placer de poderle ganar a un rival especial. Partido para alimentar el pique tabernero, el de cafetería universitaria o el de la feria de los vecinos. Lo que usted quiera calentar menos la liga, que para Xerez y Cádiz está más fría que el bautizo de Pingu. Las dos aficiones deben dar muestras de madurez, tanto en el campo como fuera de ella. Sé que a mis colegas xerecistas les alegrará que gane su equipo en Carranza, como a mí me alegraría ver una victoria del Cádiz. La victoria en este derbi debe celebrarse no más que con un brindis entre colegas. Lo demás, como arrancar la bocina del coche a manotazos para decirle a los demás que se ha ganado; como ondear banderas de tu equipo hasta las siete de la tarde del miércoles de ceniza; como pegarte a la salida del estadio con los hinchas rivales, etc, será una auténtica catetada y falta de madurez futbolística. A derbi soso… celebración, pero cortita.